4 recomendaciones para empezar a hacer ejercicio viviendo con diabetes

Jesús Spinola
CEO

El ejercicio tiene múltiples beneficios para todos. La actividad física ayuda al cuerpo a autorregularse en múltiples aspectos. Por ejemplo, para las personas que viven con diabetes, la actividad física es ideal para controlar los niveles de glucosa naturalmente. Además, también ayuda significativamente a mejorar el estado de ánimo. Cuando hacemos ejercicio, nuestro cerebro libera hormonas, como la endorfina, que mejoran el estado de ánimo y la sensación de bienestar.

¿Estás pensando en comenzar a llevar una vida más activa, pero no sabes por dónde empezar? En este artículo te compartimos 4 recomendaciones útiles para empezar a hacerlo.  Sin embargo, hay que tener en cuenta que se necesitará más que ejercicio regular para mantener estables los niveles de glucosa, pero llevar un estilo de vida saludable es importante. Ahora, comencemos. 

1. Antes de empezar consulta a tu médico

Antes de empezar a implementar una rutina de ejercicio, es importante que consultes a tu médico. Cada caso es distinto, así que es necesario evaluar tu historial para saber qué deporte es el que más se ajusta a tus necesidades e intereses. Por ejemplo, existen algunas personas que viven con diabetes que han desarrollado neuropatía diabética. Para esos casos, es importante considerar la práctica de un ejercicio de bajo impacto para reducir molestias y cuidar las articulaciones. No dejes nada en el aire. Estas son las preguntas que te recomendamos plantearle a tu especialista:

  • ¿Cuántos días a la semana y por cuántos minutos es recomendable hacer ejercicio?
  • ¿Hay alguna actividad que debería evitar?
  • ¿Qué consideraciones debo tener antes de empezar a ejercitarme?
  • ¿Hay algún momento del día donde sea más conveniente hacer ejercicio?

Cuando tu médico responda estas preguntas seguramente te sentirás mucho más seguro de las actividades que tienes proyectadas realizar. En caso de que presentes alguna molestia durante tu rutina, es importante que se lo comuniques inmediatamente.

2. Establece metas alcanzables

Para que un plan funcione, tienes que tener un objetivo claro y alcanzable. Se dice que al menos el 65% de las personas que empiezan un plan de ejercicio, terminan dejándolo por falta de motivación. Uno de los motores más eficientes para que no abandones tu plan es establecer metas alcanzables a corto, largo y mediano plazo.

Por ejemplo, si es la primera vez que te propones implementar una rutina de ejercicio, te recomendamos no exigirte demasiado. Tener estándares muy altos puede llevarte rápidamente a la desmotivación y el agotamiento tanto físico como mental.

Ejercitarte en casa es un excelente punto de inicio. Te permitirá estar en control en caso de que la hipoglucemia aparezca. Ejercicios sencillos como levantamiento de mancuernas o yoga, son muy amistosos para principiantes. Por otro lado, si planeas ejercitarte en un gimnasio, acércate a un entrenador. Hazle saber tu condición  y pide recomendaciones sobre rutinas apropiadas para ti.

3. Despídete de los malos hábitos

Existen algunos factores fuera de la propia actividad física que pueden ayudar o dificultar el proceso de implementar una rutina de ejercicio. Por ejemplo, fumar puede resultar bastante inconveniente. Las consecuencias de este hábito en la salud son bastante negativas. Por otro lado, una buena alimentación también es algo a tomar en cuenta al momento de plantearte tus metas de ejercicio.

Antes de hacer una revisión de tu estilo de vida, analiza aquellas cosas que pueden ser un impedimento, o un obstáculo, para comprometerte a hacer ejercicio. Una vez detectadas las cosas que se interponen a tus objetivos de ejercicio, evítalas en la mayor medida de lo posible.

4. Registra tus avances 

Empezar a ejercitarte va más allá de establecer una rutina de actividades físicas. Mantener un registro desde el día en el que empiezas te ayudará a tener un panorama más claro de tu travesía y así podrás visualizar con mayor claridad tus avances. Además, sirve como factor de motivación y será una guía de las cosas de tu rutina que funcionan, te hacen sentir mejor y cuáles no.

Comparte esta bitácora con tu médico. El/ella podrá darte recomendaciones sobre maneras más eficientes de canalizar tu energía e incluso te ayudará a encontrar áreas de mejora. 

En Amae, sabemos que cuidar de la diabetes requiere un plan integral y personalizado, por eso, nuestros planes incluyen rutinas alimenticias y seguimiento con especialistas. Si todavía no nos conoces, ¿qué esperas? Somos tu mejor aliado en el tratamiento de la diabetes tipo 2. Cotiza aquí.